La ciudad de Matanzas vio nacer a Rolando del Villar. Del Villar fue al Colegio de Belén y asistió a la Universidad de la Habana. Cuando esta cerro el se transfirió a la universidad privada de José Marti.
Del Villar llego a los Estados Unidos en 1961 en bote con un grupo de amigos. La madre de su hija, la Sra Argelia del Villar y su hija Argelia vinieron un año mas tarde. Es luego que nacen en Laurence, Massachussets, Fernando y Jacqueline.
En 1966, De Villar se muda para la ciudad de Atlanta y un año mas tarde su familia se reúne con el. Aquí se convierte en gerente de distribución de el periodico ‘El Atlanta Constitution".
El Club Cubano de Atlanta es trasladado de los salones de la Academia de Baile de Fred Astarire al edificio actual bajo la Directiva de Del Villar. "Esto fue una odisea, pero su directiva apoyo a Rolando en su determinación del tener un edificio para el uso exclusivo del Club" dijo la Sra. Argelia del Villar.
Se construye el bar, la cocina, el restaurante, el escenario y es así que el club comienza a transformarse de un almacén a la configuración que hoy posee en la ciudad de Doraville. Muchos ayudaron a Del Villar, entre ellos: Cesar Berenguer, Enrique Dorta, Gonzalo Saldana, Alfredito Ledon, Jose Pagoaga, Marta Machado, Aurelia Rodríguez, Andy López, Carmita Artime, Laura Gómez y otros. 15 mesas redondas fueron donadas por los socios, las cuales hoy todavía continúan usándose
Durante la apertura del Restaurante del Club, Del Villar, un hombre de visión, anuncio a los socios después de una suculenta comida de camarones enchilados que la cuota familiar se había de aumentar a Veinte cinco dólares para ayudar a mantener el edificio del club.